Mi propia obra de Lynch
Y fuiste violento, patético, directo, frío y triste. Y te sentí triste. Y te sentí solo. A la vez te sentí cálido, y por un momento mío. Pero no de esa forma. Es que a ratos esa locura que tú dices que está inmersa en tu sangre es como la mía, pero yo puedo controlarla.
Definitivamente, tú eres mi obra privada de Lynch por excelencia. Es que a ti no hay que entenderte, hay que verte, admirarte, quererte y hacerte cariñito a ratos. Sólo cuando quieres. Y es que yo no soy así. Según tú, yo soy una reprimida, que no se atreve a nada y que mi normalidad vale callampa. Según yo, soy simplemente una persona libre, pero que se controla para no dañar al entorno. Para no dañarme a mi misma. Eso es exactamente lo que tú pasas por alto.
Según tú, estás loco, y piensas que tal vez el mundo está en tu contra, así bien hippie. Según yo, sí...estás loco, pero amo tu locura. De vez en cuando. De día. Cuando puedes controlarla. Cuando no dejas que tus impulsos ganen y eres la persona más agradable de la vida.
Sabes...ayer si tuve miedo. Mucho. Es que yo no sabía que tú podías pensar todo eso de mi, sentir o decir todo eso simplemente. Si llegara a ser mentira, igual me rindo ante tu don de la palabra hombre...pero si fuera verdad... No puedo lidiar con tu locura.
Tú dices que no sabes nada de mi, y que yo ahora se todo de ti. Puede que sea verdad. Pero no has querido conocerme, porque cada vez que trato de mostrarte algo, pones tu locura por delante y rompes todo.
No todo el universo está en contra de ti, hombre loco. El universo sólo está, y aunque no quieras, eres parte de él.
Mi teléfono acaba de sonar. Eres tu y me pides explicaciones...que no tengo por qué darte. Mejor dicho, que ni siquiera se darte. Quieres verme. Yo no quiero, no hoy. No mañana. El lunes te veré como sea. Es que ando asustada por la vida. Fuiste tan violento que por un segundo sentí que me golpeabas, sin siquiera tocarme un pelo. Luego de un segundo me hacías cariño, me abrazabas...me protegías como para taparme de algún daño...y lo más irónico...del daño que estabas cometiendo tú.
Eres tan complejo...a ratos eres un cuadro abstracto...en otros eres un maldito rockstar que vive del sexo, las drogas y el alcohol, que sueña con romper instrumentos y morir a los 27...tal vez a causa de un suicidio, una esposa loca queriendo usar una pistola o simplemente sobredosis de nubes en el cuarto de un hotel.
A los 10 minutos ya eres algo totalmente distinto. Y eso me turba. Es que yo no se como tratarte. Ya no se como comportarme. No se si adorarte u odiarte. No se si acariciarte o golpearte. No se si quedarme o dejarte pasar. Y la verdad es que no se nada.
Me mentiste, yo lo sé...no me preguntes como. No voy a decir que quiero que me expliques cosas porque no lo voy a hacer. Si yo no entiendo, la tonta soy yo. Pero lo peor de todo es que fuiste agresivo. Conmigo. Después de decirme que no harías nada que me hiciera algún mal...aunque no debería sorprenderme...ya me lo dijo una persona que amé tanto que me dolía (así como dijo una vez Tom Hanks), y si fue capaz de mentirme él de esa manera...no me soprendería que otra persona, cualquiera que fuese,también lo hiciera.
Sabes... no se si quedarme viendo la maldita bastarda película o salir corriendo despavorida, mandarla al carajo y otorgarle el premio frambuesa a la mejor película que se ha hecho para cagarme la cabeza.
Y pensándolo bien, eso tampoco puede hacerse...si eres obra de Lynch.

1 Comments:
debo confesar que no lo lei todo.... pero pasaba para darte un gran saludo!! no me habia fijado q tenias blog =) siempre es bueno saberlo. cuidate ,ucho jajooooooo
byeeeeee
Publicar un comentario
<< Home